Una buena usabilidad web facilita la mejor experiencia de usuario
Una buena usabilidad web facilita la mejor experiencia de usuario. En este post te explicamos las principales reglas de la usabilidad.

Las reglas para una buena usabilidad web son la base del éxito de cualquier proyecto digital. ¿Qué reglas hay que seguir para optimizar la usabilidad y conseguir así la mejor experiencia de usuario? En este post te ofrecemos las 10 principales pautas a tener en cuenta.

Buena arquitectura de la información

Hay que estructurar la información de forma simple, racional y lógica. Para ello, es fundamental saber cómo piensa el público objetivo de tu empresa.

«¿Cómo esperarían tus clientes que estructurases el contenido de la web?», propone Saray Juárez, programadora Front-end de Omatech y experta en usabilidad y diseño web

Diseño comprensible a primera vista

Los recursos gráficos deben ser identificados con facilidad. Además, los textos se deben leer con la máxima comodidad.

Un buen uso de los blancos ayuda a ofrecer un diseño agradable, atractivo, simple y efectivo.

En diseño, un blanco es el espacio vacío entre párrafos, imágenes, botones y otros elementos

Visibilidad para una buena usabilidad web

«¿Dónde estoy?». La aplicación o website debe poder dar siempre respuesta a esta pregunta. El usuario debe poder saber en todo momento en qué parte se encuentra, qué acciones puede ejecutar y cómo las puede iniciar. Debe ser siempre consciente de su estatus: en qué parte de un proceso de encuentra.

En inglés se emplea la expresión breadcrumbs, o las migas de pan de los cuentos infantiles. Si el usuario quiere ir a otra parte de la secuencia del proceso en que está inmerso, solo hace falta que se mueva por esa ruta de migas de pan.

Asimismo, objetos, funciones y opciones relevantes deben ser siempre visibles a los ojos del usuario.

Lenguaje del usuario

El lenguaje elegido debe ser el empleado por el público objetivo de la empresa. Los términos utilizados deben ser, además de claros y unívocos, los que utilizan los clientes.

Simplicidad

La regla de la simplicidad consiste en concentrarse en lo que es relevante. Nada de distraer al usuario. Y no es una buena idea agobiarlo con páginas sobrecargadas de información. Cuanto más simple sea la web, más probable es que el usuario consiga su objetivo, y que lo haga con rapidez y agilidad. Por tanto, la simplicidad es crucial para la efectividad y para la eficiencia.

Gracias a la jerarquía visual, el usuario irá primero a lo que le es más relevante. Asimismo, un buen flujo de pantallas ayudará al usuario a ir, a través de clicks, de lo más general a lo más concreto.

«¿Qué necesita ver el usuario en la página de inicio y en otras páginas? La idea importante es que todo lo que no le haga falta, entorpece y reduce la usabilidad web»

Familiaridad

Los desarrolladores de una nueva web son conscientes de que los usuarios tienen una cultura de usabilidad web. Es probable que hayan navegado por decenas, centenares y miles de sitios web. Además, seguro que, como resultado de esa experiencia, han adquirido una serie de inercias. Así que los creadores de un nuevo proyecto web no pueden pasarse de listos y romper todas las convenciones habidas y por haber. En este caso, la regla es intentar respetar las pautas de usabilidad web que todo el mundo da por sabidas.

«En los países occidentales, por ejemplo, el menú de una aplicación web está arriba a la izquierda. Hay muchas normas no escritas que no puedes romper, porque te arriesgas a que el usuario se sienta perdido»

Consistencia para optimizar la usabilidad web

El uso de términos, iconos y plantillas debe ser consistente en todas las partes de una web o de una aplicación. Si vas cambiando de criterio, vas a causar confusión en el usuario. Cuando mantienes la consistencia, el usuario puede reutilizar una pauta de comportamiento una vez la ha adquirido.

«Si una web recurre a diferentes palabras para una misma función, esta web es inconsistente»

‘Feedback’ directo al usuario

El feedback es clave para la interacción en cualquier plataforma web. Desde el momento en que una persona interactúa con la web, hay que asegurarse de avisarle del éxito o del fracaso de sus acciones.

Pensemos en algunas acciones que necesitan feedback directo del sistema.

  • Un proceso complejo está en marcha. «Hace falta el icono del spinner, cuyo movimiento indica al usuario que la web está pensando y trabajando. Si no hay manera de saber que la web está procesando, el usuario puede creer que la aplicación se ha congelado o colgado«.
  • Se guarda algo en el carrito de compra. «El usuario necesita un mensaje de confirmación conforme se ha añadido tal producto en el carrito».
  • Confirmación de pago en tienda online. «Si al finalizar el proceso de pago no te dicen nada, puede surgir la duda de si realmente se ha realizado la compra».

Control por el usuario

El usuario siempre debe tener control sobre todas las acciones. De esta manera, debe poder cancelar, pausar o retomar una acción más adelante. Asimismo, debe poder revertir una acción.

Reglas para la usabilidad web

Usabilidad web: ¿cuántos clicks?

«Para la usabilidad», explica Saray Juárez, «hay reglas que a veces vale la pena romper o que no funcionan para todos los casos. Por ejemplo, a nivel general, hacer menos clicks para completar un proceso es algo positivo. Pero si para ahorrarnos un click vamos a complicar la comprensión del flujo, no vale la pena aplicarlo».

«Al final, cada caso es un mundo, y siempre se ha de poner en una balanza el coste-beneficio de cada decisión».

En el mundo del desarrollo web se habla de la regla de los tres clicks. Según Saray, mal aplicada, esta regla puede ser contraproducente. Así, se puede acabar con una navegación muy poco intuitiva. El motivo es que los diseñadores han forzado que todo esté al alcance del usuario con tan solo tres clicks.

«Muchas veces vale la pena añadir un click extra, porque es un click intuitivo. Si hay sobrecarga de links desordenados en las páginas, el usuario se pueden sentir abrumado y no saber a qué enlace acceder»